Coronavirus

Provocada por miedos relacionados con COVID-19, aproximadamente la mitad de la población hispana y de negros estadounidenses temería acudir al hospital al tener síntomas de un ataque cardíaco o derrame cerebral

Conforme aumentan los casos de COVID-19 en 44 estados,[1] y persiste el temor de llamar al 9-1-1 o acudir al hospital, información nueva de una encuesta realizada en línea por The Harris Poll a nombre de la American Heart Association, la organización de salud voluntaria más grande dedicada a construir vidas más largas y saludables, encontró que los hispanos y los negros estadounidenses tienen una alta probabilidad quedarse en casa al tener una emergencia médica como ataque cardíaco o cerebral, por la idea de evitar el riesgo de contraer COVID-19 en el hospital.

La información nueva de la encuesta encontró que más de la mitad de la población hispana (55%) temería acudir al hospital si la persona pensaba tener un ataque del corazón o derrame cerebral, al creer que podría infectarse de COVID-19; asimismo, un 41% indicó que permanecería en casa si pensaba que le estaba dando un ataque cardíaco o cerebral, en lugar de arriesgarse a infectarse en el hospital.

La encuesta también encontró que casi la mitad de los negros estadounidenses (45%) temería acudir al hospital si la persona pensaba tener un ataque del corazón o cerebral, al creer que podría infectarse de COVID-19; asimismo, un 33% indicó que permanecería en casa si pensaba que le estaba dando un ataque cardíaco o cerebral, en lugar de arriesgarse a infectarse en el hospital.

En comparación, menos de la mitad de la población blanca (40%) temería acudir al hospital si la persona pensaba que tenía un ataque del corazón o cerebral y sentía que podría infectarse de COVID-19; y, menos de una cuarta parte (24%) indicó que preferían permanecer en casa en lugar de arriesgarse a infectarse en el hospital.

Los ataques del corazón y cerebrales no han parado durante la pandemia. Para ayudar a mitigar los temores, la American Heart Association creó una campaña educativa y de sensibilización (en inglés y español) denominada Don’t Die of Doubt™ (Que la duda no acabe con su vida), con la cual se les recuerda a los estadounidenses, y en especial a las comunidades hispanas y negras, que el hospital sigue siendo el lugar más seguro si una persona tiene síntomas de un ataque cardíaco o cerebral.

“Lo encontrado es un desafío adicional para las comunidades hispanas y negras, las cuales tienen más probabilidades de tener padecimientos de salud subyacentes como enfermedades cardiovasculares y diabetes y de morir de COVID-19 en proporciones mucho más altas” dijo el Dr. Rafael Ortiz, MD, experto médico voluntario de la American Heart Association y Jefe de Neurocirugía Endovascular del Hospital Lenox Hill de Northwell Health. “Me enorgullece enormemente la labor que lleva a cabo la American Heart Association para abordar este tema crítico a través de la campaña Don’t Die of Dout (Que la duda no acabe con su vida). Los profesionales de la salud saben qué hacer aunque las cosas parezcan caóticas y los departamentos de emergencias cuentan con planes internos para mantener seguros a los pacientes y al personal médico, incluso durante una pandemia”.

Estas comunidades, tradicionalmente excluidas, tienen tasas de muerte por COVID-19 desproporcionadamente altas en vista de que también tienen mayores probabilidades de padecer condiciones de salud subyacentes como enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la causa principal de muerte en Estados Unidos y los síntomas de un ataque del corazón o cerebral siempre son urgentes. El hospital sigue siendo el lugar más seguro al que acudir por lo que no hay que titubear en llamar al 9-1-1. No permanezca en casa y no muera por dudar.

Los síntomas de un ataque del corazón pueden incluir:

Molestia en el pecho. La mayoría de los ataques cardíacos incluyen molestia en el centro del pecho con una duración de más de algunos minutos o que desaparecen y reaparecen. La molestia puede incluir presión incómoda, opresión, sensación de llenura o dolor.

Molestia en otras áreas de la parte superior del cuerpo. Los síntomas pueden incluir dolor o molestia en uno o ambos brazos, la espalda, el cuello, la quijada o el estómago.

Falta de aliento que puede ocurrir con o sin malestar en el pecho.
Otros síntomas también pueden ser sudor frío repentino, náuseas o sensación de mareo.

En las mujeres, el síntoma más común de un ataque del corazón es dolor de pecho. Ciertas mujeres tendrán mayor probabilidad de tener falta de aliento, náuseas o vómito y dolor de espada o quijada.

Use las siglas en inglés de “F.A.S.T.” para reconocer rápidamente las señales de un ataque cerebral:

Face Drooping (Rostro caído). ¿Tiene un lado de la cara caído o entumecido? Pida que la persona sonría.
Arm weakness (Debilidad en el brazo). ¿Tiene un brazo débil o entumido? Pida que la persona levante ambos brazos. ¿Tiene un brazo caído?

Speech difficulty (Dificultad para hablar). ¿La persona tiene dificultades para hablar o enunciar, o no se le entiende? Pida que repita una oración sencilla como “el cielo es azul”. ¿Repitió la oración correctamente?

Time to call 9-1-1 (Tiempo de llamar al 9-1-1). Si la persona muestra cualquiera de estos síntomas (aunque desaparezcan en algún momento), llame al 9-1-1 y hágala llegar al hospital inmediatamente.

Para más información acerca de la campaña “Don’t Die of Doubt” de la American Heart Association, visite www.heart.org/dontdieofdoubt.

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