México

Celebración del Xantolo en Tamaulipas; Noche de difuntos

Francisco Castellanos J.

Ciudad Victoria, junio 12.- Tamaulipas se encuentra el extremo noreste del territorio mexicano, con el río Bravo como límite con Estados Unidos. Su nombre deriva del huasteco, y significa “lugar donde se reza mucho.”

Con kilómetros de playa sobre el golfo de México, la fisonomía de su paisaje es contrastante. Desde amplias llanuras, hasta altas sierras, pasando por manantiales, grutas y también, desierto.

Pero pese a ser estado fronteriza, también tiene sus costumbres y tradiciones:

Celebración del Xantolo

Se lleva a cabo desde el 31 de octubre al 2 de noviembre. En todos los hogares se levanta un altar en arco hecho con flores, y en el centro la foto de un familiar difunto y una imagen de un santo.

En platos, sobre una mesa, galletas, calaveras de azúcar, frutas, bebidas o el plato preferido del difunto.

El 31 de octubre es dedicado a los niños difuntos, y las ofrendas varían a chocolate y pan, caldo o comidas sin picantes.

El 1° de noviembre se recibe a los adultos difuntos, con cerveza, aguardiente y platillos más elaborados con picantes, y tabaco en hojas.

El 2 de noviembre, por la mañana temprano, se lleva la ofrenda al cementerio, y al mediodía se culmina la Celebración del Xantolo hasta el siguiente año.

La Huasteca es el nombre de una región mexicana que comprende el norte de Veracruz, el sur de Tamaulipas, y partes de los estados de San Luis Potosí, Puebla e Hidalgo. Por esta razón se conoce también con el nombre de Huasteca potosina, poblana, hidalguense, tamaulipeca y veracruzana. El Xantolo es una de las fiestas más importantes de la región. Veamos aquí algunas de sus características.

Xantolo (se pronuncia chantolo) es un vocablo que viene del término castellano xanto (santo) y del náhuatl olo (abundancia), y que significa todos santos.

Si bien el Xantolo se celebra en toda la región, podemos decir que su epicentro es en el Municipio de Tempoal (Veracruz), en una celebración que comienza el 31 de octubre y se extiende hasta el 3 de noviembre.

En cada hogar se instala el altar de muertos, que consta de dos arcos de ramas del árbol llamado guásima o cualquier otra vara flexible. Se lo adorna con flores de cempasúchil y mano de león y se lo cubre con todo aquello que le gustaba al difunto.

En la ofrenda hay fruta, pan de muerto y flores. Se adorna con papel picado de colores y se colocan imágenes religiosas. Tampoco faltan el copal o el incienso.

El día primero de noviembre es destinado a los muertos chiquitos y por ello la ofrenda cuenta con dulces, refrescos, piñatas, juguetes y todo lo que disfrutaban los pequeños en vida.

El día dos es de los difuntos mayores y el altar se llena de colorido, olores y sabores diversos que van desde platillos como el mole o los tamales, dulce de calabaza, tequila y cerveza, así como chocolate y el pan de muerto. La Huasteca guarda recetas singulares para estos días.

El chichimbre es un pan elaborado con harina de trigo y piloncillo. Su nombre es una deformación de ginger bread, el pan de jengibre que trajeron los ingleses que vinieron a explotar nuestra industria petrolera. Hoy ya no se le pone el jengibre, sino otras especias como el anís y la canela. Se cortan de forma rectangular o en forma de cochinito ¡y son riquísimos!

Los pemoles son unas galletas en forma de rosquillas que se hacen en toda la Huasteca. Llevan harina de maíz, manteca de cerdo, piloncillo, café, huevo y canela en rama cortada en trozos muy pequeñitos. Cuando se hacen en horno de leña son mucho más ricos.

Uno de los eventos más esperados del Xantolo es la representación con los habitantes de la comunidad disfrazados de ancianos con máscaras artesanales, talladas en madera y atuendos de estilo vaquero. En Tempoal se conoce este evento como La Viejada.

También hay otros personajes que participan de estas danzas, como el Diablo, la Muerte y la Mujer embarazada (que representa la vida).

La danza, bailada al ritmo de sones y huapangos, simboliza la materialización de las almas de los muertos, que vienen a celebrar y a disfrutar de la comida que se les ofrenda. Sin embargo, detrás de ellos viene la muerte, siguiéndolos para llevarlos de regreso. Por ello se esconden en el cuerpo de los vivos, quienes deben ponerse máscaras para no ser reconocidos por la Muerte.

En las otras huastecas de los diferentes estados a los danzantes enmascarados se les conoce como huehues, cuanegros y matlachines, pero todos cumplen la función de festejar el regreso de sus difuntos, bailando y robando dulces, bebidas y comida de los altares, recorriendo las casas, panteones y calles de comunidades rurales y cabeceras municipales, sin dejar de bailar y armar alboroto.

En el Xantolo no puede faltar el Diablo, que viene a hacer sus travesuras…

Las fiestas de Xantolo terminan el 3 de noviembre, cuando se hace la Fiesta del Destape, una tradición en la que las cuadrillas bailan de nuevo toda la noche y donde al final descubren sus caras y se conoce a la persona que portó ese disfraz. 

Click to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

To Top
%d bloggers like this: